jueves, 12 de diciembre de 2013

MALVINAS ARGENTINAS

Interesante, pero más aún, IMPORTANTE
Vía: http://www.agenciaelvigia.com.ar/malvinas.htm



Las Malvinas fueron descubiertas en 1520 por Esteban Gómez, tripulante de la nave San Antonio, uno de los barcos de la expedición de Magallanes. según la delimitación de tierras de las bulas papales, las islas pertenecían a España. Sin embargo, navegantes ingleses, holandeses y franceses llegaron a las islas en diversas oportunidades.

En 1690, el capitán de la marina británica John Strong navegó por el estrecho de San Carlos, que separa las Malvinas, y lo llamó estrecho de Falkland en recuerdo de sir Lucius Cary, segundo vizconde de Falkland.

En 1764 hubo una ocupación francesa por parte de Luis de Bougainville, quien fundó el puerto de San Luis en la isla oriental. Los franceses llamaron a las islas Malouines, porque ése era el nombre dado a los nacidos en Saint Maló, el puerto francés de donde procedían. Los españoles obtuvieron el puerto de San Luis tras una sede de protestas y transformaron Malouines en Malvinas. En 1765, una expedición inglesa llegó a las islas y las denominó Falkland Islands. En 1770, las fuerzas de ocupación inglesas fueron desalojadas por España, que reclamó a soberanía de las islas por vía diplomática. Cuando se creó el Virreinato del Río de La Plata, las Malvinas pasaron a depender de la gobernación de Buenos Aires. Desde 1774 hasta 1810, España nombró sucesivos gobernadores para el archipiélago. 


En 1776, cuando se creó el virreinato del Río de la Plata, las islas Malvinas se incluyeron en el territorio de la gobernación de Buenos Aires. Después de 1810, las islas siguieron bajo esa jurisdicción. En 1820, la fragata Argentina La Heroína fue enviada a Malvinas para tomar posesión definitiva de las islas. En 1825 se produjo un hecho significativo: Gran Bretaña reconoció la independencia Argentina y no reclamó las islas. En 1828, el gobierno de Buenos Aires otorgó a Luis Vernet, en concesión, el Puerto soledad para que construyera una colonia. Para ello, llevó a cien gauchos e indios de las pampas, hábiles en la cría de ganado. 

Dominio inglés

En 1829, Vernet fue nombrado gobernador de Malvinas. Y ese mismo año Gran Bretaña reclamó su derecho de soberanía sobre las islas, adjudicándose su descubrimiento. En 1833 esa nación tomó las Malvinas bajo su dominio, expulsando a las autoridades criollas. Desde entonces, la Argentina no ha dejado nunca de reclamar su soberanía sobre el archipiélago. 

La guerra

El 2 de abril de 1982, el gobierno militar de la Argentina, a raíz de un conflicto planteado en las islas Georgias del sur, decidió tomar las Malvinas por la fuerza, iniciando una corta pero sangrienta guerra. Los argentinos ocuparon las islas y desalojaron al gobernador británico. se creó una gobernación militar Argentina y se cambió el nombre de Puedo Stanley, la capital, por el de Puerto Argentino. El gobierno inglés envió enseguida una gran flota hacia el Atlántico sur para recuperar las Malvinas; los combates terminaron con el triunfo inglés el 10 de junio del mismo año. Las islas volvieron al dominio británico. Desde entonces, el gobierno de ese país decidió fortalecer su presencia en las islas y fomentar diferentes actividades en ellas. se incremento el poderío militar con armamento y un destacamento de soldados que supuestamente supera los 1.500 hombres. Las negociaciones por la soberanía sobre Malvinas, apoyadas por diversas resoluciones de las 
Naciones unidas, continúan en el terreno diplomático.




La administración británica

Las autoridades del gobierno usurpador de las islas han modificado la condición en que revistan los habitantes del archipiélago según la perspectiva británica: en 1985 concedieron a los malvinenses una constitución. De acuerdo con esta reglamentación, las islas son administradas por un gobernador británico y un consejo de diez miembros, de los que ocho son elegidos por la población. Los otros dos, el director y el secretario financiero no tienen derecho al voto y forman parte de la junta directiva junto con tres legisladores y el gobernador, qué actúa como presidente de la misma.

Cambios en Georgias y Sandwich
De acuerdo con esta misma constitución, otorgada unilateralmente por los británicos, las islas Georgias del sur y el grupo de las islas Sandwich del sur, que forman parte de la provincia de Tierra del Fuego, han sido transformadas en un -protectorado, separado de las Malvinas.

Región 
Las islas Malvinas están relacionadas, geológicamente, con la Patagonia Argentina, tanto por el tipo de formaciones rocosas como por la clase de relieve. 






En el mar Argentino
Este archipiélago situado en el sur del océano Atlántico, al este del estrecho de Magallanes y al noreste del extremo sur de América del Sur ha sido administrado como una colonia británica más, aunque desde la creación de la República Argentina nuestro país ha mantenido sus pretensiones territoriales sin conseguir que Gran Bretaña ceda, como corresponde, el dominio efectivo de las islas. 








miércoles, 11 de diciembre de 2013

La no historia del mate

VEN con los espíritus antiguos del litoral y el noroeste argentino, Oh Mate! Ven danzando, por la tarde y la mañana, con bizcochos, con tostadas. Ven con galletitas, ven con bizcochuelos, Ven! ¿Cómo contar la historia de algo eterno? Oh! Infusión de infusiones! Bebida de bebidas! Tu eres la hierba de los dioses, yerba grandiosa, vienes del campo y de los montes. Oh amargo! Acompáñame hoy, y siempre! , para que contar tu historia pueda. Acelera mi mente y relaja mi cuerpo, que mis dedos fluyan como el agua de los termos! Hacia ti! A ti! Oh gloria a ti, gran infusión nativa!

Ya chiflaba la pava
y bebiéndote el indio veía venir
al español caucásico, conquistador cristiano.
La compañía de Jesús que se oye venir!
El mate está cargado con yerba,
la mejor.
Y el termo con agua,
el español.
Cae sobre la bombilla el chorro caliente,
pero ésta se queda firme,
así falla la prohibición de los jesuitas
de beberte!
Porque el agua se desliza
y cae siempre sobre la yerba.
Cae en el mate!
Al conquistador le gustaste!
Pasan los años y beben de ti
paisanos y estancieros.
A nadie te niegas
a todos te ofreces
Oh generoso! Oh infaltable!
Sin distinción alguna
de ningún tipo
a todos te regalas, día tras día.
Tu historia es imposible,
es una eternidad.
Sabiduría nativa
que la yerba se lava
pero nunca se acaba.
Es cómo tu historia
que continúa en círculos,
se siguen cargando los termos,
sin principio ni final,
sigue girando la ronda,
no hay un circuito lineal.
Oh fiel compañero de todos,
tíñenos de verde el intestino!
Que ya es verde la panza

del gran pueblo argentino.


domingo, 8 de diciembre de 2013

El Imperio de Malí

Durante los siglos 16, 17 Y 18 alrededor de un tercio de la población de etnia mandinga fue esclavizada por europeos y llevada a América. Hoy en día al menos en Estados Unidos los afroamericanos son en mayoría descendientes de personas del conjunto de los pueblos mandinga.

Su historia sin embargo comienza mucho antes del terrible encuentro con Europa, que los esclavizó y los alejó de sus tierras, obligándolos a realizar trabajos forzados para el beneficio de los grandes terratenientes. Parte de esta historia se da en el marco de un gran imperio, uno de los más poderosos de África, el Imperio de Malí.

Imperio de Malí, 1350

Fundado por el famoso Sundiata Keita, el Imperio de Malí se convertiría en la más grande potencia musulmana en el continente africano. Se cree por tradiciones orales que Sundiata Keita era de hecho descendiente de Bilal, un criado del profeta Mahoma. Sundiata accedió al trono en el año 1235 y gobernó durante 20 años hasta su muerte en 1255. Según las tradiciones orales, muy resumidamente decimos que logró hacerse con el poder de todos los reinos de la región tras la batalla de Kirina contra el reino Sosso, unificándolos en un solo gran imperio. Uno de sus primeros actos fue sancionar el Kurukan Fuga, una constitución no escrita para el imperio de Malí en la que se abolía la esclavitud y es una de las primeras declaraciones de los derechos del hombre. Sus principios eran el respeto por la vida humana, la solidaridad y la libertad. También se establecen derechos que en occidente son muy nuevos, los derechos ambientales, prohibía la quema de malezas y tenía en cuenta los derechos de los animales. También se contemplaba el nombramiento de mujeres en puestos de gobierno.



El título que tenían los gobernantes en el Imperio de Malí era el de “Mansa” o rey de reyes. Quedó tal vez asociado al Mansa Musa I (reinó de 1312 a 1337), que fue el hombre más rico en la historia de la humanidad. El Imperio durante su reinado producía más de la mitad del abastecimiento mundial de sal y de oro. Así es que era un Imperio muy rico y próspero. Se hizo famoso por la gran cantidad de mezquitas que construyó para el pueblo con sus vastas riquezas, de las que algunas sobreviven aún hoy en día. También es reconocida su larga peregrinación a la Meca desde áfrica occidental. Es sabido que en su viaje construyó mezquitas todos los viernes. Fue tan generoso con la gente del Mediterráneo oriental, que el precio del oro se devaluó completamente generando una inflación altísima en la región. Para rectificar esto, en la ciudad de El Cairo tomó prestado todo el oro que pudo cargar a tasas de interés muy altas, corrigiendo así la economía. Es la única vez que un solo hombre controló directamente el precio del oro en el Mediterráneo.




El Imperio de Malí fue el segundo más grande en su tiempo, sólo superado por el Imperio Mongol. Se tardaba un año completo en atravesarlo de este a oeste. Estaba ubicado como ya se dijo en África occidental, a lo largo del Río Níger. Pero este Imperio, uno de los más grandes de su tiempo y más ricos y poderosos de la historia, habría también de caer. Tras la muerte del mansa Mahmud IV sus tres hijos se dividieron el Imperio e hicieron la guerra entre sí, hasta que finalmente se declaró una guerra santa del islam contra el Malí dividido, y el Imperio dejó de existir por completo, con la creación del Reino de Segou. El destino final de este pueblo sería el de la mayoría de África, ser colonizado salvajemente por las potencias de Europa, en este caso Francia. Y previamente una campaña de esclavización que se dio en toda áfrica occidental, para que los mandinga fueran llevados a nuevas tierras a trabajar para los patrones blancos. Hoy en día los herederos del Imperio puede decirse que son los habitantes de la República de Malí, independiente desde 1960. 

miércoles, 4 de diciembre de 2013

La historia detrás de la guerra de Kosovo

                        La ex Yugoslavia hoy en día, con Kosovo como parte de Serbia entre Macedonia y Montenegro



La historia de la disolución de Yugoslavia es compleja y está plagada de distintas guerras, tiene muchas aristas que comprender. Hoy me voy a dedicar a comentar sobre uno de los hechos más recientes de los distintos conflictos que se dieron desde la desintegración del país: La guerra de Kosovo.

Comencemos por preguntarnos, ¿qué es Kosovo? Kosovo es una zona al sur oeste de Serbia, independiente de facto aunque no todos los países reconocen su independencia. Es una de las zonas más ricas de Europa en cuánto a recursos naturales, si no la más rica. Abunda en yacimientos de plomo, zinc, plata, níquel, cobalto, cobre, hierro, bauxita y lignito. Sin embargo es también uno de los países europeos con mayor porcentaje de gente bajo la línea de pobreza.

Kosovo es la cuna del pueblo serbio, y sin embargo hoy en día la población es mayoritariamente albana. ¿Cómo sucedió esto? Los serbios nunca abandonaron Kosovo. Cuando los turcos Otomanos invadieron los Balcanes, los serbios se defendieron. Aún derrotados siguieron luchando por su independencia y se mantuvieron fieles a su religión, el cristianismo ortodoxo. Los albanos, al suroeste, en cambio colaboraron con los invasores y fueron rápidos en adoptar la religión foránea, el islam que aún practican hoy en día. En este contexto se produjo uno de los hechos más recordados por la historia serbia, la batalla de Kosovo (1389). Es recordada como una aplastante y trágica derrota del ejército serbio conducido por Lazar Hrebeljanovic contra uno mucho mayor de los turcos liderados por el sultán Murad I. Sin embargo en los momentos posteriores a la batalla esto no estaba tan claro, y algunos veían a la batalla como un empate o incluso un triunfo serbio. Tanto Lazar como Murad fueron muertos en combate. Para el pueblo de Serbia esta batalla es considerada con mucha significancia como un símbolo nacional, que representa al heroísmo serbio y a la lucha hasta el fin, a pesar de la certeza de la derrota.

Finalmente los turcos obtuvieron el control efectivo de Kosovo en 1455, y lo mantuvieron hasta 1912. En el siglo XVII comenzaron las migraciones de albaneses a Kosovo, impulsadas por los turcos. Estos inmigrantes eran musulmanes y pro-ocupación, mientras que los pobladores originales eran ortodoxos y anhelaban la independencia. Ese mismo siglo se peleó la Gran Guerra Turca. Una fuerza austríaca comandada por el marqués Ludwig de Baden invadió a los Otomanos y llegó hasta kosovo, juntando en el camino el apoyo de los serbios. Sin embargo los turcos y sus aliados albaneses lograron finalmente hacerlos retroceder hasta el lugar del que habían venido.

Saltemos varios años hasta la segunda guerra mundial. Kosovo forma parte ahora del Reino de Yugoslavia, que en 1941 se ve obligado a firmar un tratado con la Alemania nazi. La disconformidad popular que veía esto como una rendición derivó en un golpe de Estado. El nuevo gobernante, Simovic, trató de calmar a los alemanes, sin éxito. Ese mismo año Alemania invadió Yugoslavia. La mayor parte del actual Kosovo fue cedida a la Gran Albania, bajo ocupación italiana. En este contexto los colaboracionistas albaneses expulsaron a miles de serbio-kosovares de la región con grupos armados como las milicias Vulnetari.
Desde este momento la población de Kosovo queda constituida como mayoritariamente albanesa, tras los crímenes cometidos durante la segunda guerra mundial contra los serbios.

Llegando más hacia el presente, en la década de 1980 el 80% de la población de kosovo es albanesa. Por presiones étnicas y conflictos nacionalistas hacia 1999 solamente quedaban un 10% de serbios, el resto había sido expulsado o había emigrado para evitar los conflictos y la discriminación. Esto representa una disminución de casi el 50% en un período de 10-20 años. El presidente de Yugoslavia, Slobodan Milosevic hizo lo que pudo por defender los intereses serbios en kosovo, pero finalmente sin éxito. Se formó el ELK (Ejército de Liberación de Kosovo), un ejército terrorista que tomó el control del gobierno de la zona y comenzó a maltratar y torturar a las minorías étnicas que allí vivían. La situación culminó con un ataque serbio al pueblo de Racak en el que murieron 45 albaneses.

Aquí es donde las potencias deciden intervenir. Para la OTAN y Estados Unidos esto fue una masacre, y se acusó a Milosevic de crímenes de guerra, a pesar de que los albaneses habían muerto en combate. Entonces comenzó una campaña de bombardeo de casi tres meses, que tenía por objetivo la “expulsión de los serbios, permanencia de las fuerzas de paz, y retorno de refugiados”. Este último objetivo es algo curioso, ya que no era la idea ver volver a más de 200.000 refugiados serbios, y la OTAN se vio en apuros. Al finalizar la guerra el 10 de Junio de 1999, regresaron unos 500.000 refugiados albaneses. Al poco tiempo la población serbia fue reducida a menos de un 25% de lo que era antes de comenzar la guerra por ataques de venganza de distintos grupos apoyados por el gobierno que ahora era legítimo.


Según autoridades serbias la guerra produjo la muerte de entre 1.200 y 5.700 civiles. Mucho más que 45. Y aquí se ve el salvajismo animal de las potencias, hambrientas de los recursos de Kosovo, ahora explotados por grandes compañías internacionales. Mientras tanto se está sosteniendo a un gobierno terrorista y la minoría serbia en Kosovo sigue sufriendo persecuciones. Pero la verdad es que Kosovo, es, y siempre será, Serbia.

En gris: los países que no reconocen la independencia de Kosovo. En verde: EEUU y sus lameculos predilectos

El Imperio Cartaginés

El Imperio Cartaginés, o Estado Púnico, suele ser recordado principalmente por su derrota frente a Roma en las “Guerras Púnicas”. Pero como dicen, la historia la escriben los que ganan. Y así el gran imperio que fue Cartago ha caído en el olvido.

Los cartagineses son llamados así por el predominio de la ciudad de Cartago, su “capital” si se quiere, o también son llamados púnicos, el nombre que les dieron los romanos, (punicus, del griego phonikes, fenicios) pues Cartago y el resto de las ciudades que formaban parte de este imperio antiguo eran ex colonias fenicias tras la decadencia de las metrópolis del Levante.


Si bien le llamamos imperio, el Estado que comenzó como monárquico fue cediendo hasta lograr una verdadera república, aún más representativa que la romana. Mientras que en Roma era el Senado el que tomaba las decisiones en Cartago se había conformado una Asamblea del Pueblo en la que cualquier ciudadano podía tomar la palabra. Y la adquisición de la ciudadanía no parece ser tan estricta como en el caso de las democracias griegas, ya que se conocen casos de ciudadanos cartagineses con nombres extranjeros a través de inscripciones descubiertas por la arqueología. De hecho la población era multiétnica y proveniente de diversas zonas del Mediterráneo, y los matrimonios mixtos eran habituales.



Como herederos fenicios que eran, los cartagineses se destacaron en comercio y navegación. Debe notarse la importancia que tuvieron las guerras púnicas para los romanos, pues habían derrotado a la mayor potencia naval del mediterráneo occidental. En cuanto al comercio es muy interesante el desarrollo que se dio, con el gobierno impulsando políticas públicas a la vez que los comerciantes actuaban en una especie de libre mercado, que recuerda a Europa de los siglos XV y XVI. Evidentemente estaban adelantados a su tiempo en cuanto al comercio y la exploración, pues realmente son reminiscentes de una época muy posterior en su actuar. Las iniciativas privadas, los viajes de comercio o de exploración, recuerdan mucho a los viajes a América y a las Indias Orientales de otra época en la historia

Los cartagineses con los comandantes Hannón e Himilcón han sido protagonistas de al menos dos expediciones atlánticas para descubrir nuevas costas, y tal vez fundar nuevas colonias, además de las que tenían en el Mediterráneo. Se sabe que Hannón llegó hasta las costas de Senegal, o tal vez incluso Guinea en el siglo V a.c. Y se cree también que han llegado hacia el norte hasta las islas británicas. Por tierra, cruzaron el gran desierto del Sahara para comerciar con Nubia, Sudán, Etiopía.

Sobre la religión de Cartago poco se sabe además de ser la sucesora casi idéntica de la fenicia. Se ha dicho que practicaban sacrificios humanos con niños, pero sobre este punto discuten los historiadores por falta de pruebas determinantes.

Concluímos diciendo que el cartaginés fue un Estado poderoso. Pero todo gran imperio debe caer. Tras varios conflictos armados con los griegos, y luego de expandirse y crecer por el Mediterráneo, se encontraron con otra potencia en crecimiento: Roma. Se generó una enorme rivalidad por el control de lo que luego de vencer los romanos terminarían por llamar el “mare nostrum”, nuestro mar, y Cartago se vio envuelto en una serie de guerras que culminaron en su destrucción.

martes, 3 de diciembre de 2013

El Genocidio de los Britones

Poco se sabe, de aquella época de Inglaterra antes de que comience la llamada “Alta edad media”, después de la conquista por parte de los normandos. Guillermo el conquistador logró subyugar al reino anglosajón de Inglaterra en 1066 tras la batalla de Hastings y las campañas subsiguientes, dando así pie a una nueva época en la historia. Pero aunque tenga fama de salvaje y de cruel, que no lo niego pues cruel era, mucho más salvajes fueron en la conquista los que esta vez son conquistados. Las invasiones anglosajonas a Inglaterra causaron una desolación y destrucción que no se vio en otros pueblos germánicos que devastaban al resto de Europa. Tanto es así es que hoy a la población inglesa se la conoce como “anglosajona” cultural y genéticamente, y no como britona. Pues los invasores fueron autores de un verdadero genocidio en el país, y relegaron a los britones a las partes más occidentales de la isla, Gales y Cornualles, mientras que las mayorías fueron reemplazadas por nuevos pobladores sedientos de sangre.


Hubo resistencia. De aquí nace la leyenda del rey Arturo, que los ingleses celebran hoy en día, muchos sin saber que si existió luchaba justamente contra sus antecesores los sajones. Pero clarifiquemos. Anglo-sajones. Este nombre implica la invasión de dos pueblos a Inglaterra: anglos y sajones. En realidad fueron una variedad mucho mayor, pero a los principales tres, además de los pueblos mencionados, se les suman los jutos. A  los jutos la verdad es que se les resta mucha importancia, ya que fueron los primeros en llegar, y los más civilizados en su actuar. El Reino de Kent, único reino juto de la “Heptarquía” fue el primero en establecerse y recibe su nombre del pueblo conquistado y no del invasor. Es notable este hecho pues el reino de Kent es un caso especial en cuanto a que muchos de los pobladores originales fueron conservados. Se portaron mejor con ellos, y sin embargo son olvidados y se prefiere a los más salvajes, a los más bárbaros para representar al pueblo inglés de hoy en día. Entonces: El reino de Kent, el primero de la heptarquía (siete reinos). ¿Cuáles son los otros seis? Veamos:




Reinos sajones: Wessex, Essex, Sussex

Reinos Anglos: East Anglia, Mercia (probablemente anglo) y Northumbria (formado por los reinos anteriores en el tiempo de Bernicia y Deira)

Por último el reino juto: Kent

La historia de este período no es muy conocida. Esto se debe a cómo los invasores devastaron a la cultura romana que habían adoptado los britones, de la que apenas quedó rastro. Aún se notan las consecuencias de esto hoy en día, por ejemplo la diferencia entre el sistema legal continental y el common law anglosajón. Y lo poco que se sabe de esta época nos llega de monjes (luego de que estos reinos adoptaran el catolicismo como los britones ya habían hecho antes) que escribían desde esa misma barbarie, y con ojos que veían a los asuntos civiles como subordinados a los eclesiásticos. O así lo dice David Hume, el escocés autor de Historia de Inglaterra, mejor conocido por sus aportes a la filosofía, en su primer tomo. Y allí lo derivo al lector si es que está interesado en conocer más de esta época oscura. (dejo un link al primer tomo en inglés: http://oll.libertyfund.org/?option=com_staticxt&staticfile=show.php%3Ftitle=695&chapter=67219&layout=html&Itemid=27)

En conclusión, mucho se ha hablado de la barbarie en la edad media, haciendo hincapié muchas veces en los vikingos, que asolaban ciudades por toda Europa, especialmente Inglaterra. Pero los más sangrientos y agresivos de todos los pueblos germánicos durante esta época, la baja edad media, fueron los anglos y los sajones. En ninguna invasión germánica se ha visto un genocidio de tal magnitud como el que causaron a los britones, y en esto pone énfasis David Hume: "Pero los feroces conquistadores, por quienes estaban ahora sometidos, revirtieron todo al barbarismo antiguo; y los pocos nativos, que no fueron masacrados o expulsados, fueron reducidos a la más abyecta esclavitud." Y nuevamente se realza el barbarismo: "Con respecto a las costumbres de los anglo-sajones podemos decir poco, que eran en general gente bruta, inculta, analfabeta, ignorante de las artes mecánicas, indomables a la sumisión bajo ley y gobierno, adictos a la intemperancia, el caos y el desorden."

Y ese es el origen del pueblo inglés de hoy en día, que no parece tan alejado de sus raíces, habiendo sido la más grande y sádica potencia imperialista. Y aunque ahora en decadencia, continúa aún hoy en día ocupando territorios de forma ilegal y colonialista.






Este blog estará dedicado a dar a conocer períodos en la historia de los que poco se sabe.